Flan de huevo casero

Ingredientes: Huevos, leche, azúcar y caramelo líquido. (Por cada huevo un cucharón de leche y cuatro cucharadas soperas de azúcar)
Elaboración para dos huevos:
Separa las claras de las yemas. Pon las yemas en un recipiente y bátelas un poco, añade el azúcar y sigue batiendo. Agrega luego la leche. En un plato a parte bate con un tenedor las claras y ponlas a punto de nieve. Añádelas a la masa y mezcla todo bien.
En una flanera con tapadera (las hay muy buenas en las tiendas de “todo a cien”) pon caramelo líquido en el fondo y vierte la masa. Tapa la flanera y ponla a hervir “al baño maría” en el fuego. (Para ello debes echar agua en una cacerola ancha e introducir la flanera dentro teniendo cuidado de que el agua no llegue a sus bordes para que no entre dentro del flan) Una vez que el agua empiece a hervir debes dejarlo unos treinta y cinco minutos a fuego medio-alto. Finalmente saca la flanera y una vez fría, desmolda el flan sobre un plato.
Si quieres hacerlo más grande, ten en cuenta que el tiempo de ebullición será mayor. Para seis huevos el tiempo son unos cuarenta y cinco minutos.  

Fabes con almejas

Ingredientes:

  • 1 taza de desayuno de fabes por cada dos personas.
  • 3/4 de almejas grandes
  • 1/2 kg de langostinos
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo                                       
  • 1 ramita de perejil
  • harina
  • vino blanco 
  • aceite
    La noche antes se pone las fabes a remojo en la olla donde las vayamos a cocinar. Al día siguiente se ponen a cocer con el mismo agua, 1/2 cebolla, un diente de ajo pelado y entero, la ramita de perejil y un chorrito de aceite. Tapar hasta que rompe a hervir y luego retirar un poco la tapa y bajar el fuego, no deben ir muy deprisa.

   Se abren las almejas y se reserva el caldo. En una sartén con un poco de aceite se sofríen cebolla y un ajo muy picaditos. Se añade una cucharada de harina, remover bien y echar un chorrito de vino blanco y un vaso abundante del caldo de las almejas. Se deja hervir un rato y añadir las almejas sin una de las cáscaras y los langostinos pelados. Se deja cocer unos diez minutos.

  Cuando las fabes lleven ya más de media cocción se añaden las almejas  y los langostinos con la salsa para que termine de cocinarse todo junto. Se rectifica de sal.

   Admite variaciones, se puede añadir cualquier marisco, centollo, bogavante, langosta, nécoras, etc pero tiene que ser vivo y troceado.

   

Pudin de jamón, pollo y beicon

Ingredientes:

Medio kg. de jamón cocido.
Medio kg. de pechuga de pollo.
Un envase de beicon ahumado.
Tres huevos.
Sal y pimienta.
Elaboración:
            Al comprar el pollo y el jamón hay que pedir al carnicero que pique ambos en la máquina.
Mezcla el jamón y el pollo en una fuente y sazónalos con sal y pimienta. Añade los tres huevos batidos y remueve muy bien.
            Extiende el beicon en todas las paredes del recipiente elegido para hornear y a continuación vierte la masa ya preparada. Repártela muy bien. Ponlo en el horno previamente calentado y cuécelo unos cincuenta minutos a 220º
Una vez frio se vuelca el recipiente sobre una bandeja para sacar el
pudin, y se sirve como fiambre cortado a rodajas.





Tarta de zanahorias


Ingredientes

Tres cuartos de Kg. de zanahorias.
Medio Kg. de azúcar.
Un cuarto de coco rallado.
Dos docenas de bollos de leche. (o un bizcocho)
Un tazón de leche.
Dos cucharadas soperas de brandy.
Una tableta de chocolate para desleír.
Proceso de elaboración
            En primer lugar hay que pelar las zanahorias y trocearlas en rodajas. Una vez bien enjuagadas se ponen a cocer en agua hasta que estén tiernas. (Puede hacerse en la olla a presión según se desee)
            Cuando estén cocidas se escurren y se trituran con un pasapurés. A esta masa se añade el ½ kilo  de azúcar. Se remueve todo bien con una cuchara. A continuación se le vierte el coco rallado (reservar un poco, unos cincuenta gramos,  para la decoración final) y se mezcla todo. Ya tenemos la masa de zanahorias.           
            Seguidamente añadimos al tazón de leche las cucharadas de brandy, y reservamos.
            Luego procedemos a cortar los bollos de leche o el bizcocho en rebanadas.
            Lo siguiente será conseguir una cacerola o molde desmontable para tartas, de unos treinta centímetros.          
            Ahora vamos a formar la tarta del siguiente modo: Se pone una tanda de rebanadas de bollos de leche en el fondo de la cacerola intentando cubrir todo el espacio. Seguidamente se rocía con la leche mezclada con el brandy. Después se extiende una capa de la masa de zanahoria con una cuchara. A continuación se ponen nuevamente las rebanadas de bollos, se rocían con leche y se les extiende la masa de zanahorias. Así sucesivamente se alternarán las capas hasta terminar con una de bollos de leche. Es importante que después de cada capa de bollos se aplasten éstos suavemente con las palmas de las manos. Dejar enfriar unas horas en el frigorífico.
            Seguidamente hay que coger un plato para tartas o una bandeja siempre de diámetro mayor al de la tarta. Colocaremos el plato encima de la cacerola donde aún tenemos la tarta y lo volcaremos de modo que la tarta caiga lentamente en el plato. Si el recipiente elegido ha sido un molde desmontable, sólo habrá que quitarle el lateral.
            Por último haremos un buen chocolate. Primeramente debemos trocear la tableta. Pondremos a fuego lento en un cazo tres cucharadas de leche y empezaremos a añadir poco a poco los trozos de chocolate partidos. Con la ayuda de una cuchara de madera los iremos moviendo lentamente. Es necesario agregar un poco más de leche si queremos que no quede tan fuerte.
            Una vez terminado, hay que verterlo sobre la tarta y extenderlo de forma que toda ella quede cubierta o bien, si se quiere, verter sólo en la parte superior.
            Ahora ya sólo queda dejar enfriar,  porque fresca está exquisita.
Presentación:
            Tradicionalmente esta tarta se presenta espolvoreada con el coco rallado que antes hemos reservado.

Pastel de mandarinas y almendras con salsa de chocolate

            En la repostería sefardí son un clásico los pasteles de naranja con almendra. Los descendientes de los judíos expulsados de la península llevan haciendo este pastel durante siglos. Aparte de no llevar harina (buena noticia para los celíacos) lo que caracteriza a este pastel es la incorporación de la naranja después de haber sido cocida y triturada. La piel de la naranja le da un sabor amargo muy apropiado en un pastel con tanta almendra y azúcar. El añadido de la salsa de chocolate, que lo hace más postre y menos bizcocho, culmina una combinación redonda, aunque se puede prescindir de ella para deleitarnos con una versión más ligera de dicho pastel.
            Ingredientes para el bizcocho:
Una mandarina grande o una naranja mediana.
6 huevos.
250 grs. de azúcar.
250 grs. de almendra molida.
Una cucharadita de levadura química.
Mantequilla.
Azúcar molida.
            Ingredientes para la salsa:
150 grs. de chocolate negro.
100 ml. de nata líquida.
100 ml. de agua.
            Cuece la mandarina o la naranja sin pelar en agua durante veinte minutos. Cambia el agua y cuece durante unos quince minutos más. Resérvala.
            Precalienta el horno a 250º. Bate los huevos con el azúcar, incorpora la almendra y la levadura y mézclalo todo. Corta la mandarina por la mitad para quitarle las pepitas si las tuviera. Tritúrala con piel incluida y añádela a la masa. Bátelo todo. 
            Unta un molde redondo de unos veinticinco centímetros o ponle un papel para horno, vierte la masa y hornea a 190º durante unos 50 minutos. Luego déjalo enfriar.
            Prepara la salsa de chocolate calentando la nata con el agua. Cuando hierva, retírala del fuego y disuelve en ella el chocolate triturado.
            Desmolda el bizcocho, espolvoréalo con azúcar molida y sírvelo con la salsa de chocolate templada. 
¡Sencillamente delicioso!




Guarnición de patatas y morcilla de Burgos.

Fríe en abundante aceite de oliva rodajas de patata, pimientos verdes y cebolla. Déjalos que no queden muy fritos sino más bien cocidos. Escúrrelos muy bien y resérvalos.
En la misma sartén pero con casi nada de aceite, desmenuza una morcilla de Burgos (o si prefieres de las andaluzas) y sofríela un poco.
En un aro para cocina (en los chinos los encuentras fácilmente) pon un poco de las patatas, luego un poco de morcilla y otra tanda de patatas. Desmolda y acompaña con esta rica guarnición a la carne que te guste.

Berenjenas rellenas


INGREDIENTES
2 berenjenas grandes
2 tomates maduros
200grs de espinacas frescas
1 cebolla
2 dientes de ajo
6 cucharadas de aceite
Sal
Pimienta
Piñones y pasas sin pepitas (opcional)
Un trozo de queso curado (puede ser cualquier otro queso el que más o guste)
ELABORACIÓN
Se parten las berenjenas por la mitad (a lo largo) se les pone un poco de sal y se dejan reposar media hora.
Picamos la cebolla y el ajo, lo repartimos en dos sartenes y lo sofreímos, en una añadiremos las espinacas, los piñones y las pasas y en la otra los tomates pelados y troceados, sal pimentamos y lo cocinamos hasta que las espinacas y el tomate este listos.
Las berenjenas las enjuagamos y secamos con papel de cocina. Pondremos el aceite que nos queda (unas cuatro cucharadas) en una sartén grande donde colocamos las berenjenas y las freímos unos minutos por cada lado las apartamos y le practicamos un corte en el centro, con ayuda de una cucharilla hacemos una “barquita”, no sacamos la carne de la berenjena sino que la presionamos. La rellenamos primero la salsa de tomate y luego con las espinacas, por último las cubrimos con el queso, en lonchas o rallado y gratinamos en el horno. ¡Listas para comer!